El ministro afirmó que el país necesita superar la visión de una simple fusión institucional y avanzar hacia un nuevo sistema educativo articulado, pertinente y conectado con la ciencia, la tecnología y las demandas productivas del siglo XXI.
Por Efe Fecha 16/07/26Durante el Foro Interno del MESCyT,
celebrado como parte de la Consulta Nacional para la Transformación de la
Educación Dominicana, Santos Badía sostuvo que los servidores de la institución
deben conocer, comprender y asumir el alcance del proceso, para convertirse en
multiplicadores de una narrativa clara ante la sociedad.
“Si una institución tiene que dominar
la narrativa de la transformación educativa, es precisamente el Ministerio de
Educación Superior, Ciencia y Tecnología, porque aquí nació la visión y se
construyó el concepto”, expresó.
El funcionario explicó que el país
necesita un sistema educativo integral, capaz de articular todas las etapas de
formación y responder a los cambios científicos, tecnológicos, sociales y
económicos del mundo contemporáneo.
Indicó que una de las propuestas con
mayor acogida plantea la organización del sistema en cuatro grandes
subsistemas: educación preuniversitaria; educación superior; formación
técnico-profesional; y ciencia, tecnología e innovación.
Según explicó, este modelo permitiría
preservar las competencias y particularidades de cada área, al tiempo que
establecería una visión común, una coordinación estratégica y mecanismos de
continuidad entre los distintos niveles educativos.
Una escuela del siglo XIX
frente a los desafíos del siglo XXI
Santos Badía señaló que la
transformación resulta impostergable porque el país conserva estructuras,
metodologías y contenidos vinculados a modelos del pasado, mientras la sociedad
y el sistema productivo avanzan bajo las exigencias de la cuarta revolución
industrial.
“La República Dominicana tiene una
escuela cuyo pensamiento todavía responde al siglo XIX, profesores formados
bajo las lógicas del siglo XX y estudiantes que viven plenamente en el siglo
XXI. El gran desafío es lograr conectar esas realidades”, manifestó.
El ministro afirmó que el desarrollo
de la inteligencia artificial, la robótica, la realidad aumentada, los gemelos
digitales y las plataformas virtuales obliga a revisar la forma en que se
enseña, se aprende y se prepara a los ciudadanos para el trabajo y la vida.
En ese sentido, destacó la necesidad
de fortalecer desde los primeros años la lectura comprensiva, la escritura, la
ortografía, la gramática, el razonamiento matemático y el pensamiento crítico,
por constituir la base de todos los aprendizajes posteriores.
También planteó que la educación
secundaria debe ofrecer rutas diferenciadas, de acuerdo con las capacidades,
intereses y vocaciones de los estudiantes.
Explicó que el sistema debe contar con
una ruta científico-humanista para quienes se orienten hacia la investigación y
los estudios universitarios, así como una ruta científico-técnica que permita a
los jóvenes concluir el bachillerato con un oficio, una certificación o una
competencia laboral concreta.
“El bachiller que no continúe
inmediatamente hacia la educación superior debe salir preparado para trabajar,
emprender y ganarse la vida dignamente, sin que eso le impida regresar
posteriormente al sistema educativo”, precisó.
Educación pertinente para el
empleo y el desarrollo
El titular del MESCyT insistió en que
la educación debe garantizar pertinencia, calidad y oportunidades reales de
inserción laboral.
Señaló que las instituciones deben
conocer dónde están sus egresados, en qué áreas se desempeñan y si la formación
recibida responde a las necesidades del mercado laboral y del desarrollo
nacional.
Asimismo, propuso avanzar hacia un
currículo regionalizado, vinculado con las características productivas y
sociales de cada territorio.
Destacó que las inversiones
proyectadas en turismo, zonas francas, agricultura, servicios y tecnología
generarán miles de empleos, pero advirtió que el país debe contar con el
talento humano requerido para ocuparlos.
“Si no formamos los recursos humanos
que necesitan esas inversiones, corremos el riesgo de que las oportunidades se
trasladen hacia otros países”, afirmó.
Sobre la educación superior, señaló
que las universidades deben transformar sus currículos, metodologías y
programas, debido a que en ellas se forman los docentes, investigadores y
profesionales que sostienen el resto del sistema educativo.
Santos Badía aseguró que la educación
superior mantendrá un papel central en el nuevo modelo, especialmente en la formación
docente, la investigación, la innovación y la generación de conocimientos.
MESCyT será parte activa del
proceso
El ministro llamó a los servidores del
MESCyT a involucrarse activamente en la transformación y a trabajar como un
solo equipo.
“Necesitamos que ustedes tengan una
visión clara de lo que estamos construyendo. Este proceso debe generar
compromiso y la certeza de que una educación de mayor calidad beneficiará a
cada trabajador, a sus familias y a toda la sociedad dominicana”, expresó.
Durante su intervención, presentó un
balance de la Consulta Nacional, que ha recorrido las distintas regiones del
país y ha contado con la participación de representantes del sector educativo,
empresarial, estudiantil, docente, científico, comunitario y social.
Explicó que también se han
desarrollado encuentros con expertos, organizaciones educativas, instituciones
públicas y representantes de la diáspora dominicana en Europa y América.
El proceso cerrará su primera etapa
con el Gran Congreso de la Consulta Nacional para la Transformación de la
Educación Dominicana. Santos Badía indicó que, luego del Congreso, se iniciará
la sistematización de las propuestas y la elaboración del nuevo marco jurídico.
“Estamos construyendo una
transformación educativa que permitirá al país aprovechar los avances
científicos y tecnológicos, fortalecer su capacidad productiva, generar empleos
de calidad y garantizar mejores oportunidades para las próximas generaciones”,
concluyó.

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