La reforma creará un sistema que preserve los subsistemas educativos
“Este proceso requiere un tiempo
determinado. Por ello, se priorizará la elaboración de una nueva ley que siente
las bases de un sistema educativo renovado. Estimamos que este proceso no
tomará más de seis meses, lo que implica la elaboración de un anteproyecto de
ley, la realización de una consulta nacional con todos los actores de la sociedad
y, finalmente, la aprobación de la legislación”, precisó el ministro Santos
Badía.
Indicó que, una vez concluida la etapa
legislativa, se iniciará el proceso de transformación curricular, ya que de
nada sirve contar con una nueva ley si no se actualiza el currículo educativo.
En ese sentido, subrayó que dicha transformación podría tomar aproximadamente
un año después de la entrada en vigencia de la ley.
“Por tanto, la transformación
curricular es imprescindible y debe acompañar la reforma legal”, detalló el
funcionario.
En cuanto a la distribución de las
responsabilidades ministeriales, explicó que, tras la reforma, se creará un
sistema articulado que preserve los diferentes subsistemas educativos. Entre
ellos mencionó el subsistema de Educación Preuniversitaria, dirigido por un
viceministro; el subsistema de Educación Superior, Ciencia y Tecnología,
también bajo la dirección de un viceministro; y el subsistema de formación
técnico-profesional.
La formación técnico-profesional
comprende dos dimensiones:
La educación técnico-profesional
impartida en los politécnicos.
La formación de técnicos ofrecida por
el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (INFOTEP).
Estos tres subsistemas podrían estar
coordinados por un ministro, dependiendo del modelo que se adopte, quien
fungiría como articulador general de todo el proceso educativo.
Santos Badía enfatizó que el uso
eficiente de la inversión pública es fundamental en esta reforma. “Invertir
hasta un 2 % del Producto Interno Bruto (PIB) en una educación de baja calidad
resulta excesivo”, afirmó.
Señaló que el país ha desperdiciado
alrededor de 250 mil millones de dólares en un sistema educativo cuya calidad
no ha mejorado. En contraste, indicó que una educación de calidad, capaz de
formar buenos técnicos y profesionales, justificaría incluso una inversión del
6 % del PIB. “Hemos relegado el gobierno del sistema educativo y su
financiamiento a un segundo plano”, sostuvo.
Asimismo, explicó que se trabaja en
los detalles de cómo la nueva ley absorbería el sistema de atención a la
primera infancia, de modo que los niños, desde los 45 días de nacidos, puedan
integrarse a un Centro de Atención Integral a la Primera Infancia (CAIPI),
promoviendo una experiencia temprana de socialización en un entorno adecuado
para los infantes.
Destacó que la educación desde la
primera infancia busca formar a los niños desde sus primeros días de vida,
alejándolos de malos hábitos y actitudes violentas. En el nivel preprimario se
inician los aprendizajes básicos, incluyendo aspectos gramaticales y cálculos
aritméticos, para luego avanzar hacia otros contenidos educativos.
No obstante, el ministro aclaró que la
forma en que se distribuirá la administración entre los ministerios de
Educación y de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, una vez implementada
la reforma del sistema educativo dominicano, aún se encuentra en estudio. Sin
embargo, aseguró que se establecerá una rectoría integral del sistema educativo
nacional.
El ministro Badía ofreció estas
declaraciones luego de una pregunta de la periodista Elines Olaverría, desde
New Jersey, en una entrevista realizada vía videoconferencia para el programa
"Esto no Tiene Nombre", que conducen los periodistas Roberto Cavada y
Ányelo Mercedes, que se transmite por la emisora La Nota Diferente, 95.7FM.

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