Mandatario anuncia subsidio a fertilizantes para proteger alimentos, mantiene GLP sin alza y refuerza protección de programas sociales para amortiguar el impacto de la crisis internacional del petróleo.
"Y ante esta coyuntura, nos hemos
planteado tres objetivos fundamentales que quiero compartir con ustedes: En
primer lugar, mantener a toda costa la estabilidad macroeconómica, fiscal y
social. Para ello, seguiremos protegiendo a los hogares más vulnerables,
fortaleciendo los programas sociales y reasignando recursos desde partidas
menos prioritarias. Ya hemos identificado cerca de 10,000 millones de pesos que
podrán destinarse a estos fines sin aumentar el gasto total", comunicó.
En segundo lugar, dijo, estamos
monitoreando los precios de alimentos e insumos agropecuarios e implementaremos
nuevamente un subsidio a los fertilizantes, por un monto inicial de 1,000
millones de pesos, para mantener sus precios a los que estaban previo a la
crisis. De esta manera, evitar que el aumento internacional de los
fertilizantes se traduzca en mayores precios de alimentos para las familias
dominicanas.
Y, en tercer lugar, apuntó,
procuraremos sostener la inversión pública como motor del crecimiento
económico, incluso en este contexto internacional complejo. Sabemos que la
coyuntura no puede determinar ni deteriorar nuestro futuro.
A través de un mensaje dirigido al
pueblo dominicano, transmitido en cadena nacional de radio, televisión y
plataformas digitales, explicó con claridad y responsabilidad las implicaciones
económicas de la guerra en Irán, un tema que preocupa actualmente al mundo
entero. "Permítanme hablarles con franqueza, pero también con serenidad.
Sin dramatismos, pero sin evasivas. Como se habla cuando un país necesita
entender con claridad el momento que está viviendo".
Tras destacar que hoy el país cuenta
con una economía más fuerte, con instituciones más preparadas y con
herramientas que permiten actuar con rapidez para amortiguar cualquier impacto
que pueda surgir, el jefe de Estado anunció que el Gobierno ha activado ya
todos los mecanismos para dar seguimiento diario a la evolución de los precios
internacionales y anticipar cualquier impacto en la economía.
Subsidios y ajustes responsables
El mandatario también resaltó el
esfuerzo del Estado para amortiguar el impacto mediante subsidios a los
combustibles y a la electricidad. Indicó que en 2025 se destinaron 11,500
millones de pesos en subsidios a combustibles y más de 105 mil millones al
sector eléctrico, mientras que en lo que va de 2026 el subsidio a los
combustibles asciende a unos 4,000 millones de pesos.
Explicó que el presupuesto nacional
fue elaborado sobre la base de un precio de 65 dólares por barril de petróleo,
pero que el aumento a casi 100 dólares representa un costo fiscal creciente
que, de mantenerse sin ajustes, comprometería la sostenibilidad de las finanzas
públicas.
Por ello, señaló que los ajustes
graduales aplicados a los precios de los combustibles, de entre 5.2 % y 6.7 %,
responden a una medida responsable ante una realidad internacional exigente y
permitirán reducir el subsidio en al menos 12,000 millones de pesos en lo que
resta del año.
A pesar de estos ajustes, el
presidente destacó que los combustibles continúan siendo subsidiados en montos
significativos, en algunos casos superiores a los 100 pesos por galón, y
reiteró que el precio del gas licuado de petróleo se mantiene sin variación
para proteger a los sectores más vulnerables.
Un llamado a la corresponsabilidad
"Pero debemos ser claros y quiero
ser honesto con ustedes: ante esta situación será necesario asumir ciertos
sacrificios. No desproporcionados, no indiscriminados, pero sí inevitables.
Habrá presiones en las tarifas eléctricas, en los costos de transporte y, en
alguna medida, en los precios de los alimentos. No porque nuestra economía
tenga debilidades, sino porque enfrentamos un choque externo de gran
magnitud", expresó Abinader.
Afirmó que el Gobierno asumirá la
mayor parte del esfuerzo, al tiempo que llamó a una responsabilidad compartida,
señalando que las empresas pueden adoptar esquemas de trabajo remoto y los
ciudadanos optimizar el uso del combustible y, como sociedad, actuar con
conciencia y eficiencia.
Fortaleza económica y estabilidad
El mandatario puso la situación en
perspectiva al destacar que la República Dominicana continúa siendo una de las
economías más dinámicas de la región, con crecimiento, estabilidad y confianza.
"No estamos ante una crisis generada desde dentro, sino ante un choque
externo. Y esa diferencia es fundamental".
Desde el punto de vista fiscal y
financiero, resaltó que el país cuenta con una posición sólida, con liquidez
robusta, acceso a financiamiento internacional y reservas superiores a los
16,000 millones de dólares. "A esto se suman decisiones anticipadas que
fortalecen nuestra capacidad de respuesta, así como ingresos adicionales
derivados de la minería y de una mejor recaudación tributaria, fruto de nuestro
crecimiento y nuestra eficacia impositiva".
Sector energético y respuesta estratégica
Expuso que, en el sector eléctrico,
históricamente vulnerable a estos choques, hoy el país cuenta con mejores
condiciones, señalando que la diversificación de la matriz energética, el mayor
peso de las renovables y decisiones estratégicas como la fijación del precio
del carbón en Punta Catalina y contratos de gas natural ya asegurados por un
año permitirán amortiguar significativamente el impacto.
"Nuestro objetivo con todo esto
es claro: que cualquier turbulencia internacional tenga el menor impacto
posible en la vida cotidiana de los dominicanos", enfatizó.
Asimismo, expresó que esta coyuntura
deja una lección importante sobre la necesidad de reducir la dependencia de los
combustibles fósiles, acelerar la transición hacia energías renovables y
construir una economía más resiliente y diversificada.
Contexto internacional y efectos globales
El gobernante expuso que la República
Dominicana es una economía muy abierta e integrada al mundo y que, cuando
ocurren conflictos internacionales de esta magnitud, se generan tensiones en
los mercados globales que pueden traducirse en aumentos de costos en el
transporte, la energía y las materias primas, al tiempo que agregó que esta es
una realidad que ningún país, y especialmente como República Dominicana, puede
ignorar.
Indicó que uno de los puntos clave
para entender la situación es el estrecho de Ormuz, en el golfo Pérsico, por
donde transita cerca del 20 % del petróleo y gas natural que consume el mundo,
flujo que se ha visto severamente afectado, provocando una de las mayores
interrupciones de suministro en el mercado petrolero global en tiempos
recientes.
El presidente explicó que esta
situación ha generado un mercado en tensión, con aumentos significativos en el
precio del crudo y en productos de alto impacto en la vida cotidiana, como el
diésel, el combustible de aviación y el gas licuado de petróleo utilizado en
los hogares.
Confianza, resiliencia y llamado a la unidad
En ese contexto, enfatizó que la
República Dominicana importa la totalidad de los combustibles que consume, por
lo que no fija esos precios, sino que los recibe del mercado internacional,
trasladándose inevitablemente su impacto a la economía nacional.
"Pero quiero decirles también
algo con seguridad y firmeza: nuestro país está preparado para enfrentar este
tipo de situaciones. No sería la primera vez que los dominicanos atravesamos un
escenario internacional complejo. Hemos enfrentado choques inflacionarios
globales provocados por la pandemia, por la crisis logística mundial y por la
guerra en Europa. Y en cada uno de esos momentos difíciles, la República
Dominicana resistió, protegió a su gente y mantuvo la estabilidad
económica", manifestó.
El mandatario reiteró que en momentos
de incertidumbre global es fundamental actuar con serenidad, responsabilidad y
visión de país, asegurando que el Gobierno continuará tomando decisiones para
proteger la estabilidad económica y el poder adquisitivo de las familias y
garantizar que la República Dominicana continúe avanzando con paso firme.
"Hemos demostrado que sabemos
enfrentar las crisis sin perder el rumbo. Lo hicimos en el pasado reciente y lo
volveremos a hacer ahora, con planificación, con firmeza y poniendo siempre en
el centro a nuestra gente. Quiero que cada dominicano y dominicana tenga la
certeza de que este gobierno estará vigilante, actuando cuando sea necesario y
utilizando todas las herramientas del Estado para proteger a las familias y
mantener nuestro rumbo como país", reafirmó.
Subrayó que el mayor riesgo no es
realizar ajustes responsables en el presente, sino posponer decisiones y
enfrentar costos mucho mayores en el futuro, y añadió que los dominicanos
"hemos demostrado, en múltiples ocasiones, nuestra capacidad de adaptación
y superación. Esta no será la excepción".
"Sí, el momento exige conciencia.
Exige responsabilidad. Y exige una cuota de sacrificio compartido. Pero también
exige confianza. Confianza en que se están tomando decisiones para proteger la
estabilidad del país. Confianza en que este es un período transitorio. Y
confianza en que, si actuamos correctamente, saldremos fortalecidos y con las
mínimas consecuencias posibles", sostuvo.
Expresó que la historia económica de
la República Dominicana es, en buena medida, la historia de su capacidad para
superar desafíos y que este es, precisamente, uno de esos momentos.
"Sigamos adelante, con claridad,
con equilibrio y con determinación. Porque este país no se detiene. Este país
se ajusta, se adapta y continúa avanzando. En eso, no tengan duda, trabajará su
gobierno y su presidente las 24 horas del día", concluyó el presidente
Abinader.

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