Silva también relató las dificultades burocráticas que enfrentan los ciudadanos al intentar reclamar el reembolso de impuestos cuando el viaje no se realiza
Silva inició su exposición afirmando
que el sistema actual no está diseñado para el progreso del ciudadano común,
sino para el beneficio de un círculo selecto de empresarios. "Este no es
un país donde se le abren las puertas a todos los dominicanos; es un esquema
donde el ciudadano debe financiar el enriquecimiento de unos pocos",
sostuvo el panelista al introducir el desglose de su denuncia.
Como evidencia principal, el doctor
Silva presentó dos boletos aéreos personales donde detalló que un pasaje con un
valor base de 150 dólares termina costando al usuario final unos 881 dólares.
El expositor señaló que la diferencia abismal de 731 dólares corresponde
exclusivamente a una serie de impuestos y tasas que se aplican de manera
acumulativa y, en ocasiones, injustificada.
Entre los cargos más cuestionados,
Silva enumeró conceptos como el "impuesto de transporte" de 106
dólares y una tasa de 41 dólares por "infraestructura", la cual
describió irónicamente como un cobro por el simple hecho de caminar dentro de
las terminales. Asimismo, denunció que la tasa de salida de 20 dólares
representa el doble de lo que legalmente debería cobrarse a los pasajeros.
El desglose presentado también incluyó
otros cargos como la tasa de autoridad aeroportuaria de 30 dólares, impuestos
turísticos duplicados de 15 y 20 dólares, y una tasa de combustible de 40
dólares. Silva resaltó la presencia de cargos genéricos bajo el nombre de
"RD Impuestos" por montos de 3 dólares que carecen de una explicación
clara sobre su destino o propósito institucional.
Uno de los puntos más críticos de la
denuncia fue la afirmación de que estos impuestos no han pasado por el
escrutinio del Congreso Nacional. Silva sostuvo que no existen proyectos de ley
recientes que avalen estas cargas, sugiriendo que las mismas son impuestas
mediante acuerdos administrativos privados que obligan al pueblo a incrementar
el patrimonio de empresas aeroportuarias específicas.
Para ilustrar su punto, el doctor
Silva hizo referencia al crecimiento patrimonial de figuras del sector privado,
citando datos de la revista Forbes. Mencionó que el empresario Frank Rainieri
pasó de una fortuna de 400 millones de dólares en 2020 a 1,200 millones de
dólares en 2024, vinculando este crecimiento exponencial a los beneficios
derivados de las tasas que pagan los usuarios de las terminales aéreas.
Silva también relató las dificultades
burocráticas que enfrentan los ciudadanos al intentar reclamar el reembolso de
impuestos cuando el viaje no se realiza. Calificó como "imposible"
recuperar fondos como la tasa de salida, debido a que las autoridades exigen
una cantidad de documentos excesiva, llegando a solicitar incluso actas de
matrimonio para procesos de devolución simples.
La crítica se extendió hacia la clase
política y las autoridades actuales, mencionando específicamente la falta de
pronunciamiento del ministro David Collado. Silva instó a los candidatos
presidenciales y a los funcionarios del sector turismo a explicar técnicamente
bajo qué criterios se determinaron estos montos y quién autorizó su
implementación en perjuicio del bolsillo de los dominicanos.
Finalmente, el doctor Iván Silva
concluyó su intervención haciendo un llamado a la población para que revise con
detenimiento el desglose de sus boletos. Sentenció que esta situación no solo
representa un golpe económico, sino una ofensa a la dignidad del ciudadano que,
en muchos casos, debe recurrir a préstamos y tarjetas de crédito para poder
costear un viaje esencial.

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