El organismo sostiene que la reducción del indicador exige intervenciones estructurales y sostenidas en el tiempo, apoyadas en inversión en infraestructura, control comercial y tecnología, con metas cuantificables para estabilizar la tendencia y avanzar hacia una disminución progresiva y verificable de las pérdidas en el sistema de distribución.
El organismo informó que durante 2025 se intervinieron
65 subestaciones en distintas fases de construcción, repotenciación o
adecuación, se ejecutaron 1,163 kilómetros de mantenimiento en líneas de
distribución y 1,935 kilómetros en redes soterradas y se resolvieron en
promedio 60,939 averías mensuales, fortaleciendo la estabilidad operativa del
sistema.
En el ámbito comercial, el CUED destacó la
normalización de 410,341 clientes y 1,864 paneles, la instalación acumulada de
603,411 medidores y la reducción de 76,173 clientes que facturaban sin medidor.
Estas acciones se complementaron con la detección de 90,564 fraudes en el
período 2024-2025, así como el desmantelamiento de 123 transformadores conectados
ilegalmente, con una recuperación estimada de 3.82 GWh anuales.
En términos financieros, 2025 marcó récord histórico
en facturación (RD$12,597 millones en septiembre) y en cobros (RD$12,188
millones en octubre), junto con mejoras en productividad, al pasar de 346 a 397
clientes por empleado entre enero de 2024 y diciembre de 2025.
“En ningún sistema eléctrico del mundo las pérdidas se
reducen de manera inmediata ni por efecto de una sola medida. Se trata de un
problema estructural que combina variables técnicas, comerciales y culturales,
y cuya corrección exige inversión sostenida, disciplina operativa y control
permanente. Lo que estamos haciendo ahora es abordar el fenómeno con un enfoque
integral, basado en datos, priorización de circuitos críticos y metas
cuantificables.”, resaltó el CUED.
Sobre esa base operativa, el Plan de Reducción de
Pérdidas 2026 establece metas concretas de disminución del indicador: 3.0
puntos porcentuales para Edesur, 2.5 para Edenorte y 5.0 para Edeeste. El
programa incluye la construcción de 22 nuevas subestaciones y 52
repotenciaciones, rehabilitación intensiva de redes, ampliación de
telemedición, fortalecimiento del Centro de Control de Telemedidas (CCT),
aseguramiento de facturación por zonas y persecución sistemática del fraude
eléctrico.
Para 2026, el plan consolidado de inversiones del
sistema contempla un Capex estimado superior a US$600 millones, incluyendo
recursos propios y financiamiento multilateral, con foco en infraestructura,
tecnología, brigadas especializadas en pérdidas y modernización de
subestaciones. “El objetivo no es solo contener el indicador, sino cambiar su
trayectoria estructural. Las acciones de 2025 fortalecieron la base operativa;
2026 será el año de inflexión”, indicó el CUED.
De cumplirse las metas trazadas, el indicador agregado
podría situarse en un rango cercano al 35% en el corto plazo y continuar
descendiendo en los años siguientes, apoyado en la normalización masiva de
usuarios, mayor energía controlada en totalizadores y ampliación de la
telemedición.
Hemos fortalecido la infraestructura, ampliado la
medición inteligente, reorganizado las brigadas de pérdidas y robustecido la
persecución del fraude. El objetivo no es un resultado coyuntural, sino frenar
la tendencia, estabilizar el indicador y reducirlo de forma progresiva y
sostenible en el tiempo’, subrayó.

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