El ministro de Educación Superior destacó que la República Dominicana avanza hacia un modelo de ciencia abierta y colaborativa, y llamó a convertir la diplomacia científica en políticas públicas respaldadas por una inversión sostenida en innovación.
“El país concibe la diplomacia
científica como una herramienta estratégica para fortalecer la integración
regional, impulsar la innovación y enfrentar de manera conjunta los desafíos
globales”, expresó el funcionario.
No obstante, subrayó que este enfoque
exige coherencia entre el discurso institucional, la formulación de políticas
públicas y una inversión sostenida en ciencia, tecnología e innovación. “Sin
ese respaldo estructural, el concepto corre el riesgo de quedarse en el plano
declarativo”, advirtió.
García Fermín resaltó, además, que el
papel creciente del sector privado como actor clave en los ecosistemas de
innovación y su incidencia en el actual escenario geopolítico, así como la
contribución de la sociedad civil organizada en la construcción de agendas
comunes, el fortalecimiento de capacidades y la cooperación internacional
mediante la investigación y la formación especializada.
El curso-taller es organizado por el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT), en su condición de Oficina Nacional de Ciencia y Tecnología (ONCYT), a través del Viceministerio de Ciencia y Tecnología, bajo la coordinación del viceministro Genaro Rodríguez Martínez.
La actividad cuenta con el auspicio de instituciones aliadas como el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC) de Canadá; el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), a través de su Comisión para el Desarrollo Científico y Tecnológico —cuya Presidencia Pro Témpore ostenta actualmente la República Dominicana—; el Consejo Superior Universitario Centroamericano (CSUCA); la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación de Panamá (SENACYT); y la organización Ciudad del Saber.
A nivel nacional, el evento se
desarrolla en coordinación con el Ministerio de Relaciones Exteriores (MIREX),
sede oficial del encuentro, así como con el Instituto de Educación Superior en
Formación Diplomática y Consular (INESDYC) y el Ministerio de la Presidencia
(MINPRE).
Durante el encuentro, los
participantes coincidieron en que problemáticas como el cambio climático, el
desarrollo sostenible, la seguridad alimentaria, la salud global y las
lecciones dejadas por la pandemia de la COVID-19 trascienden las fronteras
nacionales y requieren respuestas colectivas sustentadas en evidencia
científica, cooperación internacional y voluntad política.
En este contexto, se destacó el
liderazgo del presidente Luis Abinader, cuya gestión ha promovido el equilibrio
entre los intereses nacionales y los compromisos globales, fomentando la
cooperación internacional y el avance hacia los Objetivos de Desarrollo
Sostenible (ODS), aunque persiste el reto de consolidar estos esfuerzos en
políticas públicas de largo plazo.
Por su parte, José Rafael Espaillat, embajador y rector del Instituto de Educación Superior en Formación Diplomática y Consular (INESDYC), señaló que las exportaciones, el desarrollo del turismo, los intercambios culturales y el posicionamiento de la marca país están estrechamente vinculados con la diplomacia científica.
Explicó que uno de los aspectos más relevantes para el desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación (CTI) es la capacidad de los diplomáticos para identificar oportunidades de colaboración e inversión en los espacios de negociación internacional, alineadas con la política nacional de desarrollo y con las ventajas comparativas y competitivas de cada país.
Asimismo, indicó que este proceso debe
ir acompañado de marcos sólidos de protección de la propiedad intelectual, los
derechos de autor y la propiedad industrial y comercial, mediante leyes claras
y un régimen de consecuencias efectivo para los infractores. Señaló que áreas
estratégicas como la inteligencia artificial, la robótica, la biotecnología y
las telecomunicaciones requieren especial protección frente al plagio y la
piratería.
Espaillat añadió que la CTI es
imprescindible para transformar la matriz productiva y contribuir a un futuro
más próspero, inclusivo y sostenible, más allá de los ODS proyectados para 2030
y de las metas nacionales de transformación productiva hacia 2035.
El evento contó con la presencia del
ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez; el viceministro de Ciencia
y Tecnología, Genaro Rodríguez Martínez; el viceministro de Política Exterior
Multilateral, Rubén Silié Valdez; la viceministra de Cooperación Internacional,
Olaya Dotel Caraballo; y el rector del INESDYC, José Rafael Espaillat, así como
jefes de misiones diplomáticas y representantes de organismos multilaterales,
bancos de desarrollo e instituciones científicas.
Si bien la amplia participación
regional confirma el interés creciente en la diplomacia científica, los
asistentes coincidieron en que el principal desafío continúa siendo transformar
estos espacios de diálogo en políticas públicas efectivas que impacten de
manera tangible en el desarrollo científico, social y económico de la región.

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