Yanira Fondeur identifica zonas y factores de riesgo que requieren atención especial
Entrevistada por el periodista Federico Méndez
en el programa Esferas de Poder, que se transmite los domingos de 8:00 a 9:00
de la mañana, por RNN Canal 27, indicó que las estadísticas recopiladas por la
entidad reflejan un aumento de 24 casos más de estos hechos en comparación con
el año anterior, situación que, según afirmó, deja una profunda secuela sobre
105 niños, niñas y adolescentes que pierden a sus madres como consecuencia de
la violencia.
La presidenta de la fundación indicó que muchos
de los casos presentan señales de alerta identificables con anticipación, entre
ellas antecedentes de violencia, amenazas constantes y acceso de los agresores
a armas de fuego.
Consideró que tanto las autoridades como los familiares
deben prestar atención a estos indicadores para intervenir antes de que ocurran
hechos irreparables.
Asimismo, destacó que una parte importante de
las víctimas tenía menos de 35 años de edad, lo que, según sostuvo, representa
una pérdida humana que también afecta el desarrollo social y económico del
país.
Fondeur explicó que una gran proporción de los
feminicidios registrados ocurrió dentro de las viviendas de las víctimas,
circunstancia que evidencia la complejidad de la violencia intrafamiliar y la
necesidad de fortalecer las medidas de protección
Afirmó que estos crímenes suelen desarrollarse
en contextos donde la víctima ha convivido durante años con el miedo, el
control, las amenazas y otras manifestaciones de violencia.
Fondeur informó que entre los casos registrados
figuran siete víctimas menores de edad, entre ellas una de 13 años, lo que
evidencia la gravedad del problema y su impacto sobre adolescentes y niñas.
También observó una presencia similar de armas
blancas y armas de fuego entre los medios utilizados para cometer los
feminicidios, aunque aclaró que la fundación no dispone de información sobre la
situación legal de las armas involucradas.
La presidenta de la entidad destacó que otro
elemento preocupante es la cantidad de agresores que posteriormente se
suicidan, cifra que se eleva a 17 en lo que va de año, situación que deja a
numerosos menores sin ambos progenitores.
Según expresó, las consecuencias de estos
hechos trascienden a las víctimas directas y generan profundas secuelas
emocionales, familiares y sociales para los hijos e hijas afectados.
Respalda una legislación integral
contra la violencia de género
Fondeur manifestó su respaldo a una propuesta
de legislación integral destinada a fortalecer la respuesta institucional
frente a la violencia contra las mujeres.
Consideró que el país requiere una
actualización de los instrumentos legales existentes para responder con mayor
eficacia a una problemática que calificó como un asunto de derechos humanos.
No obstante, señaló que además de la aprobación
de nuevas normativas resulta indispensable garantizar los recursos económicos
necesarios para ejecutar las medidas previstas y asegurar su aplicación efectiva.
Insiste en la prevención desde la
infancia
La activista sostuvo que la experiencia de
varios países demuestra que la existencia de leyes más amplias no garantiza por
sí sola una reducción de los feminicidios.
Por esa razón, planteó la necesidad de
desarrollar programas permanentes de prevención desde edades tempranas, así
como fortalecer la capacitación de los profesionales encargados de atender a
las víctimas.
Asimismo, consideró fundamental que exista una
coordinación efectiva entre las distintas instituciones involucradas en la
atención de los casos para evitar que las víctimas tengan que recorrer
múltiples dependencias sin obtener una respuesta adecuad
Reclama mayor protección para las
mujeres que denuncian
Fondeur llamó la atención sobre el hecho de que
muchas víctimas no presentan denuncias ante las autoridades, situación que
atribuyó, entre otros factores, al temor y a la percepción de insuficiente
protección.
En ese sentido, reclamó un seguimiento más
efectivo de las órdenes de protección y mecanismos de vigilancia que permitan
reducir los riesgos que enfrentan las mujeres después de denunciar a sus
agresores.
A su juicio, la respuesta institucional debe
centrarse en prevenir los hechos antes de que ocurran y no limitarse a
intervenir cuando ya se ha producido una tragedia.
Identifica zonas y factores de riesgo
que requieren atención especial
La presidenta de la fundación afirmó que
determinadas demarcaciones presentan niveles de incidencia que ameritan
intervenciones focalizadas y programas especiales de prevención.
También destacó la importancia de ampliar los
centros de atención dirigidos a hombres que ejercen violencia, iniciativa que
consideró positiva dentro de las políticas públicas orientadas a reducir la
reincidencia y transformar conductas agresivas.
Igualmente, señaló la necesidad de analizar
factores de riesgo como antecedentes de violencia, amenazas recurrentes, acceso
a armas y otros indicadores que permitan identificar situaciones críticas antes
de que deriven en hechos fatales.
Advierte sobre el impacto de la
violencia en niños y adolescentes
Fondeur enfatizó que las consecuencias de los
feminicidios trascienden a las víctimas directas y afectan profundamente a los
hijos e hijas de las familias involucradas.
Indicó que muchos menores pierden
simultáneamente a su madre y a su padre, ya sea por la muerte del agresor o por
su encarcelamiento posterior, circunstancia que genera importantes secuelas
emocionales y sociales.
Finalmente, reiteró que la violencia contra las
mujeres constituye uno de los principales desafíos sociales del país y afirmó
que solamente una respuesta coordinada entre Estado, sistema de justicia,
instituciones especializadas y sociedad civil permitirá avanzar hacia una
reducción efectiva de este fenómeno.
Respalda
una legislación integral contra la violencia de género
Reclama
mayor protección para las mujeres que denuncian


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