“Esto es una evidencia irrefutable de la fortaleza y contundencia de la investigación que ha realizado el Ministerio Público”, sostuvo el director de Persecución
Por la redacción Fecha 26/09/26GT DIGITAL NEWS, SANTO DOMINGO. Al destacar la fortaleza y la contundencia de la investigación que llevó al procesamiento judicial de la red de corrupción administrativa que sustrajo fondos públicos aprovechándose del Seguro Nacional de Salud (SeNaSa), el procurador adjunto Wilson Camacho, titular de la Dirección General de Persecución, dijo esperar que se impongan las medidas de coerción solicitadas por el Ministerio Público.
“Hemos presentado la medida de
coerción que ha traído el Ministerio Público; que terminada la presentación de
la medida no solamente está sustentada en unos 706 medios de prueba que ha
aportado el Ministerio Público, sino, que, además, esas pruebas han llevado al
menos a 13 de los imputados a admitir los hechos ante el tribunal”, dijo.
“Esto es una evidencia irrefutable de
la fortaleza y contundencia de la investigación que ha realizado el Ministerio
Público y que esperamos que, en consecuencia, el juez, al momento de ponderar
lo que se le ha presentado por nuestra parte, dicte las medidas de coerción en
los propios términos que ha solicitado el Ministerio Público”, destacó Camacho,
al responder preguntas de la prensa a la salida de la Oficina Judicial de
Servicios de Atención Permanente del Distrito Nacional donde se conoció la solicitud
de coerción y se fijó el fallo para el próximo domingo.
Camacho encabezó el equipo litigante
que representó al Ministerio Público en el proceso junto a la procuradora de
corte Mirna Ortiz, titular de la Procuraduría Especializada de Persecución de
la Corrupción Administrativa (Pepca); el procurador de corte Héctor García y
los fiscales litigantes Rosa Alba García, Ernesto Guzmán Alberto, Emmanuel
Ramírez y Yudelka Holguín.
“Una parte de los implicados han
colaborado con la investigación del Ministerio Público y, nosotros, siendo
coherentes, como lo hemos hecho en todos los casos, en la medida en que las
personas muestran: primero, arrepentimiento; admiten los hechos, pidiendo,
incluso, excusa ante el tribunal, y aunque esto no es suficiente y el proceso
sigue, sí el Ministerio Público solicitó al tribunal que se le imponga a estas
personas, tomando en cuenta su colaboración, el arresto domiciliario”, declaró.
“Admitieron los hechos en el tribunal,
y, repito, esa es una muestra de la contundencia y la fortaleza de la
investigación del Ministerio Público”, reiteró el director general de
Persecución.
El juez Rigoberto Sena se reservó el
fallo para el próximo domingo, 27 de septiembre, a las 7:00 de la noche.
El Ministerio Público mantiene la
solicitud de prisión preventiva por 18 meses y la declaratoria de caso complejo
contra Angeury Guzmán Vásquez, Starky Atahualpa Arturo y Rodríguez Nova.
También, contra la médico
gastroenteróloga Ysabel Heredia Vallejo y los médicos Juan Henry Poueriet,
Hanna Rashell Rodríguez Almánzar, Luz Esther Reyes Durán de Ramírez, Edwin
Alberto Batista Cruz, José Luís Díaz Hernández, Guillermo Enrique Dicló
Garabito, Griselda Altagracia Basora Ramírez y Juan Gabriel Rodríguez Ravelo.
Igualmente, contra los médicos Martha
María Saldaña Saldaña, Elsa Evelyn de la Rosa Vásquez, Keila Beatriz Acosta
Leonardo, Laura Altagracia Santana Evangelista, Wander Manuel Díaz Encarnación
y Yocaira Antonia Méndez Beltré.
Durante la audiencia, Camacho solicitó
la variación de la prisión preventiva, solicitada inicialmente, por arresto
domiciliario respecto a los imputados Heidy Coronado Paulino, Lucreisy Polanco
Núñez, Einstein Rafael Borromé Valdez, Carlos Job Ynoa Olivero, Engels Federico
Díaz Mendoza, Rafael Mauricio Cabral González, Víctor Felipe Rodríguez García,
Marcelino Eusebio Figuereo y Ray Ernesto Mercedes Lugo, quienes cumplirán la
medida en los domicilios que ellos mismos han aportado al tribunal. “Estos
imputados admitieron los hechos imputados y colaboran con la investigación del
órgano persecutor”, detalló.
“Lo que sí puedo asegurar es que en
este caso el Ministerio Público ha entregado al tribunal la evidencia
suficiente para que se imponga la medida de coerción indicada por el Ministerio
Público”, dijo durante la réplica.
“Las defensas confunden documentos con
presupuestos el hecho de traer una cantidad de documentos, como certificados
académicos, que no es un presupuesto, y además no tiene ninguna utilidad como
para desvirtuar el peligro de fuga vinculado con el daño a resarcir y la pena
imponible”, agregó.
En tanto que Mirna Ortiz reiteró que
el bien jurídico protegido en este caso es el derecho a la salud. “Tal y como
advertíamos en nuestra primera intervención, han querido dar un giro en sus
exposiciones, reteniendo plantearle a este juzgador que ese caso se
circunscribe a montos económicos y que, por tanto, si yo recibí poco, eso no
constituye un delito, nada más alejado de la realidad”, dijo.
“Esto no se trata de los montos
percibidos, porque el bien jurídico en este proceso no radica en cuánto recibió
o dejó de recibir la persona, el bien jurídico protegido aquí es un derecho
fundamental, que es el derecho a la salud”, expuso.
“Además, recordemos que estamos en el
escenario de una medida de coerción. ¿Significa esto que son los únicos
recibidos por esos ciudadanos? ¿Los que están en la medida? No. Tenemos toda
una fase de investigación abierta”, indicó.
“¿Qué ha traído el Ministerio Público
a este tribunal? Lo necesario para agotar esa fase procesal, para crear la
vinculación necesaria entre los hechos y los imputados, de manera tal que este
juzgador se convenza de la necesidad de imposición de medida y del tipo de
medida que el Ministerio Público está solicitando”, resaltó la titular de la
Pepca.
“Muchos de estos montos ni siquiera
podrán ser rastreados a través de transacciones bancarias. ¿Y ustedes saben por
qué? Distinguido juez, porque muchos de ellos, tal y como han declarado a este
tribunal algunos de los imputados, eran montos entregados en efectivo, que se
demuestran a través de otros tipos de pruebas”, señaló.
Los fiscales solicitan que se declare
la complejidad del caso conforme a lo establecido en la norma procesal vigente,
por existir pluralidad de hechos, de víctimas y posibles implicados, tratándose
de delincuencia organizada en los términos descritos por el Ministerio Público.
El proceso judicial contra los que afectaron al SeNaSa
En la primera etapa, el Ministerio
Público arrestó el pasado año con la Operación Cobra a Santiago Marcelo F.
Hazim Albainy, exdirector del SeNaSa y cabecilla del entramado de corrupción.
También a los coimputados Gustavo Enrique Messina Cruz, Francisco Iván Minaya
Pérez, Germán Rafael Robles Quiñones, Rafael Luis Martínez Hazim, Ramón Alan
Speakler Mateo, Cinty Acosta Sención, Heidi Mariela Pineda Perdomo, Eduardo
Read Estrella y Ángel Luis Guzmán Vásquez.
Con la judicialización de los
imputados el Ministerio Público procura sanciones penales y el decomiso de
miles de millones de pesos sustraídos al Estado dominicano.
Al grupo se le imputa cargos de
coalición de funcionarios, prevaricación, asociación de malhechores, cobro de
soborno, estafa contra el Estado dominicano, desfalco, falsificación, uso de
documentos falsos y lavado de activos.
En el transcurso de la investigación,
el Ministerio Público ha podido recabar evidencias de soborno a gran escala,
adulteraciones de estados financieros, y programas especiales sin sustentos
jurídicos, utilizados para distraer fondos, mediante maniobras fraudulentas.
El órgano acusador indicó que se trata
de un esquema de corrupción sistemático instalado por el director ejecutivo del
SeNaSa, en coalición con funcionarios de esa ARS y con la participación, en
asociación criminal, de prestadores del servicio de salud, en perjuicio del
Estado dominicano.
Como parte de las líneas de
investigación que sigue el proceso, el Ministerio Público también puso en
marcha el pasado mes de junio la Operación Onco14 que llevó al arresto de tres
personas por formar parte de la estructura que abusó del Patronato Cibaeño
Contra el Cáncer para enriquecerse con maniobras fraudulentas que afectaron al
Instituto Oncológico Regional del Cibao (IORC), a pacientes afectados por el
cáncer y al SeNaSa.
Por el caso fueron arrestados Héctor
Antonio Lora Cruceta, expresidente del Consejo de la asociación sin fines de
lucro (ASFL) Patronato Cibaeño Contra el Cáncer y miembro de la junta directiva
del IORC, y su esposa Luisa Yasiris Guzmán, presidenta de la fundación Tócate
RD-Casa de Acogida, así como su exesposa Dilcia Isabel Vargas Sánchez, quien se
divorció del imputado en 2014 y ocupó la Vicepresidencia, y, a la vez, fungió
como auditora interna y externa del patronato que administra al Instituto
Oncológico Regional del Cibao cuando el imputado era presidente de la citada
ASFL.
Lora Cruceta y su esposa Guzmán
cumplen prisión preventiva, mientras que Vargas Sánchez arresto domiciliario.


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